Hacks sobre marketing directo

Los lectores de este blog saben que aquí se respira marketing y que siempre tocamos temas variados. A veces son cosas un poco complicadas y otras, cuestiones básicas de este campo. Pero no por básicas deben dejar de tratarse. Hoy hablaremos del marketing directo, una forma de marketing que consiste en enviar mensajes de forma directa, sin intermediarios, a un público definido. Ahora te contamos más.

¿Cómo se puede hacer el marketing directo? De muchas maneras, a través de diferentes canales, que pueden ser digitales o no. Ejemplos posibles son los mensajes a través de correos electrónicos, llamadas, mensajes de texto, cupones, folletos y catálogos.

Esta forma difiere de las campañas masivas, que son más bien para llegar a públicos amplios entre los que se identificará a los interesados en los productos o servicios que ofrecemos. El marketing directo se realiza, justamente, cuando se ha definido un público específico que se estima tiene un interés concreto en nuestra oferta.

¿Razones por las que el marketing directo tiene éxito? Hay muchas. Por caso, el cliente, al recibir un mensaje personalizado, se siente privilegiado, siente que tiene toda la atención y su predisposición mejora. Además, como ya se ha identificado un público con intereses concretos, la segmentación es más efectiva y rentable, sin contar el hecho de que se puede aplicar microtargeting al mismo público con que se trabajará de forma directa, es decir, se puede adaptar el mensaje personal de acuerdo a variables demográficas o relacionadas con el comportamiento de compra. Mientras más específica la campaña, más exitosa. Por último, otra consecuencia positiva de trabajar de forma directa es que es mucho más sencillo medir los resultados y obtener una retroalimentación respecto a servicios, productos, precios, atención, entre otras cosas que definen la calidad de tu negocio.

Sin embargo, existe el riesgo de que hayas probado esta estrategia sin obtener los resultados esperados. Por eso te dejamos una serie de recomendaciones.

  1. Sistematizá una base de datos con tus clientes. Acopia la información y organízala. Que sea precisa y esté siempre actualizada. Que lleve un seguimiento de los procesos de compras de tu público y te permita extraer información respecto al comportamiento de compra de tus clientes.
  2. Lee los datos que has recabado, no los dejes reposar ahí, sino de poco servirán. En tus lecturas debes encontrar los patrones del comportamiento de compra. Esta será la base para que puedas crear mensajes personalizados destinados a generar lealtades.
  3. Analizá los canales a través los cuales enviarás tus mensajes. Debes chequear que sean realmente los que utilizan tus clientes.
  4. Cuando recurras a canales no digitales, es aconsejable que integres otros canales, por caso, a partir del uso de e-mail marketing u otras estrategias digitales, que complementan el trabajo de los mensajes enviados por canales físicos.
  5. Por último, si el marketing directo te ha funcionado, de todos modos, no te cases con el método escogido en esa oportunidad. Seguí probando y analizando tu base de datos. No renuncies jamás a la innovación. 
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